lunes, 18 de junio de 2007

Larry Towell

Hay fotógrafos que trabajan muy bien para los servicios informativos, mucho mejor que yo, de manera que ese tipo de trabajo se los dejo a ellos. Mi fotografía puede que tenga relación con las noticias, pero mi interés es llevar a cabo un reportaje, de manera que no compito con la televisión, cuya área es la de inundar de luz pequeños retazos de la realidad en lugar de revelarnos una imagen total. Antes de la era de la televisión, según me han dicho, a los fotógrafos les eran asignados reportajes de larga duración. Ahora se pretende que corramos detrás de las cámaras de televisión y recojamos pedazos de sonidos, en lugar de ejercer el periodismo.............

2 comentarios:

Jaime San Martín dijo...
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Jaime San Martín dijo...

Estimado Hugo:

En mi condición de incipiente periodista multimedia, me ha tocado comprobar en terreno lo que afirmas. Por ejemplo, al cubrir hace algunos meses en Estados Unidos la matanza de Virginia Tech, con 2 cámaras fotográficas y grabadora de audio en mano y con sólo un par de horas para recolectar contenidos, sentí la tentación de colgarme a la manada de periodistas e ir en busca de los pocos buenos "sujetos periodísticos" que quedaban en la zona y que se ajustaban a su agenda informativa. Me desistí de aquello y decidí mostrar lo que efectivamente ocurría en el lugar. Sin embrago, me parece que en 4 horas uno no puede ir más allá del registro, a pesar de que resultaba evidente que la comunidad universitaria ofrecía sensaciones y opiniones que daban para un muy buen reportaje. Además, la calidad de mis fotografías y audio fue bastante pobre. A mi juicio, un buen periodista (de cualquier índole) debe reconocer que la noticia es como el vino y que es un producto que debe ser reposado para obtener de él consecuencias y explicaciones. La noticia dura, inmediata y evidente es un registro fácilmente reproducible por cualquier ciudadano, los que obviamente representan una mejor oferta en el mercado de los medios, con la masificación de las tecnologías y el auge del periodismo ciudadano.

Existen algunos medios, como uno danés cuyo nombre me resulta irreproducible, que han optado por dejar sus portales en internet para señalar los hechos inmediatos, algo así como un portal de extras informativos sin mayor ampliación, para profundizar mediante reportajes en su edición en papel del fin de semana. Porque pretender hilar los datos de una noticia mediante el reporteo de un solo día me parece, a lo menos, soberbia periodística, excesiva confianza en sus capacidades profesionales y menosprecio por el sinfín de hechos anexos y condicionantes que se entrelazan en la vida.